Bienvenidos

Es una verdadera alegría para nosotros que nos visites. Este es un espacio para leer y comentar, para expresarnos y comunicarnos. Para educarnos entre todos, aprendiendo cada uno de lo que el otro opina, piensa, siente y generosamente comunica.

sábado, 14 de julio de 2012

Un ejemplo: video con pinturas de Picasso

Este es nada más que un ejemplo, se tarda aproximadamente unas tres horas entre: buscar las imágenes, bajarlas al equipo, seleccionarlas para el proyecto de película, agregarlas en Windows Movie Maker, agregar la música, y luego esperar a que cargue la película, para después publicar.
Las imágenes corresponden a pinturas que fueron hechas por otro (Picasso en este caso), pero el video es una producción nueva hecha por nosotros, el video es de nuestra autoría. Las palabras no son necesarias en la obra. El discurso es audiovisual, pero está construido aquí con música y pinturas. Recuerden que 'no se ve lo mismo cuando se oye, no se oye lo mismo cuando se ve'. Esto no quiere decir que esté prohibido el uso de la palabra, sólo quiere decir que hay ocasiones y lugares en las que las palabras ensucian el discurso en vez de aclararlo, no sólo hacen ruido y no dejan escuchar lo que se dice (con otros códigos) sino que además afean la síntesis estética. Es como echarle agua al buen vino.
Puede pensarse - además - en el video como material educativo y sí efectivamente lo es, puede pensárselo como recurso pedagógico, y también lo es, pero... recuerden que el arte no acepta gustoso subalternizarse, por muy buenos que sean los fines a cuyo servicio se desea ponerlo, entonces pensemos en el video tan sólo como eso que es, por delante de cualquier otra cosa: un video. 
Sí es bueno o malo, o más o menos, es cuestión de valoración, pero eso no debe preocuparnos ahora. 
Sí tenemos que pensar - en cambio - si nuestra intención es emocionar al espectador, movilizar sus sentimientos, poner en marcha su pensamiento, pensar en si tenemos pretensiones estéticas y si queremos comunicar algo. Con esto basta para creer y pecibir que lo que queremos dar a luz es una producción artística.


Luciano

domingo, 20 de mayo de 2012

Crónica del encuentro del 27 de abril de 2012 - Por Antonia Candia



 Producción en serie o grupos humanos de aprendizaje

Se presentó la crónica del encuentro anterior, escrita por la estudiante Vanesa Ramírez.
Luego de leída la crónica, todos los presentes dimos nuestra opinión respecto de este trabajo.
Hubo algo muy bueno acerca del ‘para qué’ se hace una crónica, las alumnas que no habían estado en  la oportunidad se interiorizaron en torno a los temas vistos y no perdieron en relación a los conceptos tratados, por que la crónica ayuda a repensar lo aprendido en el aula, es un apoyo para posteriores desarrollos de esos temas y ayuda a fijar los contenidos trabajados.
El profesor hizo referencia a un fragmento de lo crónica, dijo que el lector u oyente debiera poder acceder fácilmente a la comprensión de lo escrito y, de ese modo, recibir correctamente la información. Mencionó, de la primera versión de la crónica de Vanesa, el párrafo dedicado a las ‘articulaciones’ y se detuvo en uno de los dibujos (ejemplo gráfico) que está acompañado por una leyenda que dice: ‘si lo pegáramos con la gotita quedaría así’. Este ‘quedaría así’ no es una descripción suficiente para un dibujo que pretende ilustrar la ausencia de movimiento, así el lector, y aún más el oyente, estarán en pobres condiciones para comprenderlo.
Para nosotras igualmente la crónica estuvo súper bien detallada, y tomamos este comentario en cuenta, para mejorar nuestra redacción.
Luego retomamos la escena de la espera del colectivo, tres de nuestras compañeras que hacen ‘como sí’ fuesen desconocidas entre sí y esperan ansiosas la llegada del tan ansiado transporte público, comienzan a impacientarse, una comenta lo muy cansada que está de esperar y se va. El profesor pregunta si creemos que su presencia o ausencia en la cola hace variar o modifica la situación personal de las otras dos. Concluimos que sólo podía afectarles de algún modo, por el número total de personas que estaban en la cola y por la variación del número de orden que tenían en la cola, antes y después de la partida de la que se fue; tendrían mayores posibilidades de acceder a un asiento, o si el colectivo venía lleno tendrían mayores oportunidades de que el chofer parase al ver menos gente esperando.
Luego pensamos que este conjunto humano, comparte apenas circunstancialmente tiempo y espacio, y aunque en apariencia tienen un objetivo y tarea común a realizar, al verificarse que el desistimiento de una (de las que esperan el colectivo) de la tarea y del objetivo, no afecta en modo alguno al conjunto, se concluye - entonces - que no tienen en realidad, ni comunidad de objetivos, ni tarea común a realizar; sino que la tarea y el objetivo son absolutamente individuales, no está el éxito o fracaso de una vinculado al de las otras. De tal manera que no constituyen un grupo. Son tan sólo una serie, un colectivo humano serializado, son sustituibles. Sucede  con ellas lo mismo que con los botones que fabrica un establecimiento industrial, que los hace del mismo color, la misma forma, el mismo tamaño; son producidos en serie, todos iguales y con la misma función: sustituibles. Los seres humanos somos diferentes, únicos, irrepetibles.
A continuación el profesor hace un comentario y mirando a una de mis compañeras dice: ‘corresponde al uso del idiolecto[i], ¿sí?’, mi compañera sólo lo mira y nada dice. Luciano le dice: ‘- Estoy esperando que me preguntes: ¿el qué? O: ¿distintos qué? O: ¿qué dijo? O: ¿qué significa? ¿Sabés que significa idiolecto? ¿Alguien sabe?’ Mi compañera, y todas, reconocimos que no sabíamos. El profesor habló entonces del temor a preguntar, que tan frecuente es en el estudiantado, nos alentó a preguntar y nos transmitió su interés por responder nuestras preguntas[ii], y a su vez, preguntarnos.
Supimos así que con cada uno de los docentes debemos poner en práctica la costumbre de preguntar, no quedarnos con la duda y el desconocimiento de la respuesta[iii], o sin saber acerca del significado de un término que es usado en clase.
Al finalizar la clase se preguntó: ¿quién va a escribir la crónica? Bien, la crónica es esta que hoy les presento. Espero haber logrado el cometido, dar a conocer a mis compañeras que estuvieron ausentes lo que sucedió hoy aquí, y posibilitar el recuerdo en común con todos los que estuvimos presentes.

Antonia




[i] Es la forma de hablar característica de cada persona (cuando la expresión es por escrito se denomina estilo). Se manifiesta en una selección particular del léxico, de la gramática y también en palabras, frases y giros peculiares, así como en variantes de la entonación y la pronunciación. Los idiolectos cumplen la función de hacer compatible la necesidad de comunicarse con los demás, con la necesidad de que cada persona pueda expresar su forma particular de ser y de pensar, sus gustos y sus necesidades. Cada ser humano posee un idiolecto, o varios (si es bilingüe, trilingüe, etc.). Un idiolecto siempre tiene, como mínimo, zonas de contacto con un ecolecto, un sociolecto y un dialecto o un idioma. ‘A nosotros nos interesan - particularmente - estas zonas de contacto, que tornan comunicable a lo singular y que permiten el reconocimiento del universo de significados compartidos a pesar de las diferencias, pues esto es manifestación del respeto y disfrute, a y de, la diversidad, y prueba de que es posible la unificación no reductiva. Prueba irrefutable de que existe un lugar en el que lo heterogéneo puede reunirse, sin que una parte se imponga a la otra y sin la supresión de ninguna.’ LMC (2012)
[ii] El lugar privilegiado de construcción de conocimientos y saberes, se da allí donde se configuran las auténticas preguntas.
[iii] Si es que la hay, y en el caso de que no existiese una respuesta segura, aún nos queda el beneficio de haber comenzado el camino de su búsqueda.

sábado, 5 de mayo de 2012

Crónica del encuentro del 20 de abril de 2012 - Por Vanesa Ramírez


Comenzamos hablando sobre nuestra relación en el grupo.
Contamos lo sucedido en el encuentro anterior, la experimentación de ejercicios, como nos van a ayudar a futuro, cómo se pueden desarrollar, de qué formas y en qué espacios.
Qué lugares ocupamos y qué roles desempeñamos cuando tuvimos que desenredarnos. Los liderazgos que aparecieron en esa situación y reflexionamos acerca de cómo las relaciones entre nosotros se hicieron más estrechas.
En un momento determinado, Ivana Lacombe, dio aviso de que la puerta se iba a golpear (una corriente la cerraba), y dijo: - ¡Se te golpea la puerta! De ahí surgió una observación del profesor diciendo que cuando usamos el “se te…” hacemos cargo a otras personas de lo que va a ocurrir, aún cuando se trate de un hecho fortuito. “Se te cae el chico…”
Luciano nos comunicó que a partir de la próxima clase, una estudiante - cuya designación será rotativa - deberá presentar una crónica de lo sucedido en la clase anterior. El formato será elegido con libertad, respetando el estilo de escritura de cada cronista. Lo importante es que cuente acerca de los momentos y situaciones efectivamente vividas. Bien podría responder a la pregunta: - ¿Qué pasó hoy aquí?
Luego hablamos de que el aprendizaje en Arte y Educación pasa fundamentalmente por el contacto directo y la experiencia sensible, de las diferencias entre saberes y conocimientos[i], y de cómo se pueden resolver las tensiones que existen entre ellos. El profe dio un ejemplo: “Si hacemos referencia a una naranja e intentamos describirla, vamos a llegar a un punto en el que aquello que queremos hacer saber al otro se tornará indescriptible, imposible de transmitir con palabras. Llegaremos a ese punto cuando intentemos enseñar al otro acerca del sabor de la  naranja, lo único que posibilitará que el otro aprenda el sabor, es darle una y que la pruebe”[ii]
Dicho esto dije: “- Yo paso profe, soy alérgica a las naranjas y mandarinas. Me hacen brotar”. Conté luego que tuve que sacar una planta de 40 años de mi casa. Mis compañeras dijeron:           “- Regalémosle un naranjo para el cumpleaños” Nos causó mucha gracia. Conclusión a saber: el 15 de julio es mi cumpleaños.
Luego de citar y reflexionar sobre una frase de Bruner[iii] que daba a entender que no tenemos que tener miedo a que el profesor descubra nuestras ignorancias al preguntar, creo que preguntando descubrimos mucho más.
Luego “apareció” nuevamente en el salón el sujeto, que sentado en primera fila, mira - estático - el pizarrón. Él está interactuando de una forma muy peculiar, no dialoga, sólo observa, de repente gira su cabeza hacia nosotros, un poco, solo un poco, genera en nosotros rumores, conversaciones susurradas: “- Miró otra vez” “- Está ahí” “- Sigue ahí”.
Más tarde y a raíz de la razón metodológica de la propuesta de hacer crónicas, hablamos sobre qué es, que algo articule con otro algo, sobre qué es articular, y sobre qué es una articulación. Concluimos que las articulaciones unen, conectan y permiten el movimiento, articular nos permite movernos, desplazarnos, avanzar y al mismo tiempo descubrirnos unidos, integrados.
El brazo está unido al hombro por una articulación, si en algún momento, por alguna razón se lo uniera con algún cemento de contacto (como la gotita), quedaría del modo y en la posición en la que ha sido pegado. Si hiciésemos lo mismo con el codo y con nuestras vértebras y con… quedaríamos constituidos como un único bloque, duro, sin poder siquiera girar el torso o la cabeza. Riéndonos, al asumir dramatizando esos efectos en nuestro propio cuerpo, concluimos que, por fortuna estamos articulados.
Luego nos dedicamos a pensar ‘el grupo’, ‘lo grupal’, ‘el fenómeno de la grupalidad’. Para eso deconstruimos la disposición habitual del mobiliario del salón y construimos un nuevo espacio que posibilitara la mejor circulación de significados a comunicar y los vínculos pedagógicos. Corrimos los bancos y formamos una especie de círculo con las sillas y nuestros cuerpos, sin muebles entre nosotros.
Unas compañeras dramatizaron una situación en la que estaban en una parada de colectivos. Tres de ellas - una a una - llegaron a la fila, para esperar que llegara el ómnibus. Nos hicimos preguntas: si tenían el mismo objetivo; si tenían un objetivo común y compartido; si sólo coincidían en el mismo lugar y momento, circunstancialmente, y el hecho de que coincidieran en sus objetivos individuales los hacía o no, compartidos y comunes; si el abandono de la tarea por parte de una de ellas implicaba alguna diferencia en la situación de las otras; si el diálogo entre ellas era necesario o no, si aún en el caso de que ese diálogo se diese efectivamente, el diálogo refería a la situación o podía tratar otras cosas poco significativas acerca de la situación; si desarrollaban algún sentido de pertenencia y compromiso al conjunto humano que conformaban en la oportunidad; si la suerte de cada una dependía de algún modo de la de las otras; si eran o no sustituibles en la fila por otros actores distintos; si tenían entre ellas mutua representación interna. Descubrimos que se trataba de un conjunto humano que en rigor no puede ser calificado como grupo, sino como una serie, con integrantes sustituibles, sin mutua representación interna, sin sentido de pertenencia, ni compromiso, sin intercambio de roles, sin desarrollo de liderazgos, sin una tarea común a realizar, sin objetivos compartidos. Sólo están juntas - apenas -  ahí, en la parada de colectivos, pero no se observa allí de presencia el fenómeno de la grupalidad.[iv]


[i] Arte y Educación es una materia incluida en el campo de los saberes a enseñar y el saber debe ser experienciado “El conocimiento es objetivable, transmisible en forma indirecta o impersonal; se puede adquirir a través de libros o máquinas; es factible e ser sistematizado en teorías; se enuncia a través de conceptos. En cambio, el saber es transmisible sólo directamente, de persona a persona, experiencialmente; no puede aprenderse a través de un libro, ni de máquinas, no es sistematizable (no existen tratados de saber); solo puede ser enunciado a través de metáforas, paradigmas, situaciones, casos clínicos (…). El saber da poder de uso. No así los conocimientos (…). Así, si alguien dice: ‘sé manejar’ se supone que si se le proveyera de un auto podría salir manejando. Pero si dice: ‘yo conozco como manejar un auto’, hasta el mejor amigo dudará en prestarle su auto”.9 Para poder articular en vínculo íntimo al arte y a la educación hay que pasar por la experiencia. Alicia Fernández. “La inteligencia atrapada”, Buenos Aires, Nueva Visión, 1999

[ii] “El sabor que se desprende del contacto con las sustancias, con las cosas materiales, anuncia las características del objeto; para saber hay que gustar, esto es, incorporar los objetos. El gusto es particular, experiencia difícil de transmitir sin haber probado” Calmels, Daniel; “Cuerpo y Saber”, Buenos Aires,  D&B, 1997

[iii] “La ficción en la comunicación es una de las tantas expresiones de los ritos en las clases, mientras que las auténticas preguntas se configuran como el espacio privilegiado para la construcción del conocimiento. Cuando el maestro se constituye en un interlocutor más sabio y con más experiencia, permite que los estudiantes planteen sus hipótesis más arriesgadas, sus intuiciones o sus interrogantes sin temer que, con estas intervenciones, el docente descubra las ignorancias.
     Me gustaría poder describir la institución educativa como una especie de área de protección que le permite a uno ser más atrevido, más arriesgado; tener ideas, tener hipótesis, decirlas o ponerlas en práctica. Pero, no siempre ha resultado así…” Jerome Bruner

[iv] Unidad I
§          Grupo. Grupalidad. El arte y la educación como actos de encuentro colectivo.
-          Instalación del espacio lúdico.
-          La creación del espacio de confianza y contención.
-          Mutua representación interna.
-          Abandono de la serialidad.
-          Intercambio de roles.
-          Indiscriminación, discriminación y síntesis (producción).
-          Homogeneidad en la tarea, heterogeneidad en la constitución.
-          Dinamismo. Pertenencia, compromiso, finalidad específica.

sábado, 7 de mayo de 2011

Crónica de la 2ª Clase - 2011, por Evelin Coronel

El día 15 de abril de 2011 comenzamos la clase de Arte y Educación recordando como fue la clase anterior. Tratamos de graficar mediante un ejemplo el significado de articular. Reflexionamos sobre dibujos en el pezarrón y movimientos corporales, pensamos - por ejemplo que si dos huesos estuviesen íntimamente soldados no serían en realidad dos huesos, sino una unidad. Y que si todos los huesos estuvieran soldados entre sí, nuestro cuerpo podría ser movido en bloque por una fuerza externa, pero no podría moverse por sí mismo.
También pensamos acerca de que sucedería si entre esos dos huesos no hubiese nada: seríamos un organismo desarticulado y nuevamente estaríamos frente a la imposibilidad del movimiento.
Para garantizar la integración de las partes y asegurar la posibilidad del movimiento, es necesario que exista entre hueso y hueso, entonces, una articulación.
Así es como una clase está conectada con otra en el transcurrir de la cursada. Recordar qué es lo que se hizo, dijo, pensó y reflexionó en la anterior, es una manera de integrarla con lo que se hará, dirá, pensará y reflexionará en la clase presente. Por eso es que leemos la crónica de la clase anterior y todos podemos opinar y recordar juntos sobre ella.
Surgió luego el comentario sobre el juego de la canasta revuelta”, este es un típico juego de los denominados “…de recordatorio de nombres”. Estamos todos “en una canasta de frutas”, sentados en ronda en el “borde de la canasta”. Se nos dice que somos “naranjas y bananas”. La compañera que tenemos a nuestra izquierda es una banana y la que tenemos a nuestra derecha es una naranja, cuando el coordinador del juego nos pregunta - ¿naranja?, debemos responder – entonces – diciendo el nombre de la compañera que tenemos a nuestra derecha. Esto implica que todas somos naranjas y bananas simultáneamente (naranja para quien está a nuestra izquierda y banana para quien está a nuestra derecha) según nuestra posición relativa. Esto nos permitió reflexionar sobre cómo nos ve el otro, y sobre cómo vemos a los otros según la posición relativa que ocupan. Los juegos de recordatorios de nombre, además, ayudan a generar la mutua representación interna, recordar el nombre de quienes están en el mismo grupo que nosotros, nos hace avanzar en el conocimiento del otro, en su visibilización y diferenciación.
Luego abordamos el concepto de grupo. Para ello recurrimos a la representación de una situación cotidiana. Cuatro compañeras hacían como sí estuviesen en una cola esperando que pasase un micro de transporte público. Nos preguntamos si se conocían entre sí, concluimos que no (que no se conocían formaba parte de los datos dados en la consigna). Nos interrogamos también respecto de sí tenían o no un objetivo en común, aquí hubo diferentes opiniones, varias dijimos que sí, pues todas querían lo mismo: tomar el micro. Hubo entonces que aclarar, porqué decimos que se trata de un colectivo humano serializado, ya que una serie humana no comparte objetivos. Reflexionamos al respecto que, si bien aparentemente hay una comunidad de objetivos, ésta en sentido estricto, no existe, pues en realidad si uno abandonase su posición en la cola y se fuera a cualquier otro lado, al resto de los ocasionales integrantes de la serie no le importaría y su propio objetivo individual no variaría en lo más mínimo. El objetivo – entonces – es meramente individual, no es compartido. Que cada uno haya tenido objetivos circunstancialmente coincidentes con los de otro, no los ubica en una tarea común a realizar, ni tampoco los hace coincidir en intereses que trasciendan a la ocasión en particular. Es más, si el que se ha ido es reemplazado por un nuevo integrante, en nada varía la situación, ni los intereses, ni los objetivos del resto de los integrantes de la serie; sólo podría esperarse que el que estaba segundo se sienta aliviado por la posibilidad de ubicarse primero en la fila.
Si es un colectivo humano serializado, no se trata de un grupo, sus integrantes son indiferenciados (no se diferencia entre uno y otro) y sustituibles (se pueden sustituir)
En un grupo los integrantes son diferenciados e insustituibles, si cambiamos a un integrante por otro, el grupo ya no es el mismo. Cuando una serie humana comienza a desarrollar:
* Interacción y conocimiento interpersonal, que lleva a la mutua representación interna.
* Un espacio de confianza y contención, que permite la expresión y comunicación genuina de sus integrantes, y la superación de sus miedos y ansiedades, que aparecen ante la percepción de la posible pérdida de la propia identidad al reunirse con otros.
* La construcción de una tarea común a realizar, y de objetivos comunes y compartidos.
Entonces empieza a abandonar la serialidad.
Para pensarlo desde nuestra tarea docente, imaginamos a un docente entrando por primera vez a un aula:
El docente entra al aula y se encuentra allí con muchos chicos sentados en sus bancos, o parados, o caminando entre las filas de bancos, charlando, callados, riendo o como fuera que estuviesen. No sabe aún – pues no los conoce – si se trata de un grupo (en sentido estricto) o no. Para saberlo tiene que interactuar con ellos, y observar, y saber leer en la vida cotidiana del aula, si está en presencia de un grupo o de un colectivo humano serializado. Si observara y leyera lo segundo, deberá hacer lo posible para ayudar a ese colectivo humano, a abandonar la serialidad.
Luego alguien preguntó si en un grupo puede haber subgrupos. La respuesta fue que sí, que es más, la probabilidad de que existan es altísima. Lo importante allí, es que la existencia de estos subgrupos no configure trabas, o imposibilite la construcción de la tarea común a realizar por parte de todo el grupo. Generalmente los principales inconvenientes que surgen de la presencia de subgrupos, son aquellos que entorpecen a la propia dinámica grupal. (Los subgrupos pueden ser pequeños o de gran número de integrantes).
Ya llegando al final de la clase abordamos a través de una representación el concepto de clase:
Tres alumnas: Luciana, Verónica y Evelin son costureras en una fábrica. Dialogan sobre una fiesta de la empresa en la que trabajan, que está próxima a realizarse, debaten sobre cómo será la fiesta y sobre otras cosas en referencia a su trabajo y cómo se sienten en él, toman mate y cosen. Luego entra en escena Nerina, es su primer día de trabajo, es personal de limpieza recién contratado. Luciana, Verónica y Evelin le manifiestan que ya están por retirarse, pues su horario terminó. Nerina les dice que por favor no se vayan o que le dejen una llave porque ella no tiene manera de cerrar, es su primer día y nadie le dijo qué debía hacer al terminar con su trabajo. Luciana y Verónica se levantan, se ponen sus abrigos y le responden que no es problema de ellas, que lo único que pueden hacer es dejarla encerrada, o que se vaya y vuelva al otro día cuando tuviera solucionado ese problema, o que llame a otra persona que lo pueda resolver, pero que ellas han terminado su trabajo y se irán ya mismo. Luciana y Verónica se van sin hacer caso de los reclamos de Nerina. Evelin se queda allí esperando a Nerina porque cree que Nerina en realidad es la dueña de la fábrica (a la que no conoce) hacéndose pasar por una empleada nueva. Y allí terminó la representación.
En una clase puede darse la mutua representación interna: Evelin, Luciana y Verónica se conocen y entre ellas existe la mutua representación interna . Nerina, la recién llegada no las conoce y no tiene mutua representación interna, ni con Evelin, ni con Verónica, ni con Luciana. Sin embargo las cuatro pertenecen a la misma clase, la pertenencia a una clase está dada por la posición que se ocupa en el sistema de producción (podría pensarse: Nerina no ocupa el mismo lugar, sin embargo lo único que diferencia a Nerina de las otras tres operarias es su tarea particular – ella limpia, mientras que las demás cosen – pero para el sistema y sus órganos de conducción son las cuatro operarias del sector textil de la industria).
Podría decirse que tienen objetivos comunes, tareas comunes a realizar. Sin embargo coser, no es un objetivo propio sino que está marcado como obligación por el empleador. Que ellas cosan, que cosan bien, que cosan mucho, son los objetivos de otro u otros.
Los grupos, en cambio, se apropian de sus tareas, de modo que sus tareas son genuinos proyectos grupales que parten de sus propias necesidades, deseos, intereses y problemas relevantes, así como también de las propias ideas personales que describen e interpretan esas necesidades, deseos, intereses y problemas relevantes.
Evelin Coronel
Corregida la crónica y aumentada, por el docente de Arte y Educación.
A Continuación: los contenidos de esta primera unidad que estamos transitando y que en el transcurso de la cursada comprenderán, que seguiremos transitando en el esfuerzo de constituirnos – nosotros mismos – en un grupo de aprendizaje y enseñanza.
En el próximo artículo hablaremos un poco más sobre:
La instalación del espacio lúdico, que enlaza con la Unidad II.
La indiscriminación, discriminación y síntesis.
La homogeneidad en la tarea, heterogeneidad en la constitución.
El dinamismo, la pertenencia, el compromiso y la finalidad específica.
Contenidos
Unidad I

§ Grupo. Grupalidad. El arte y la educación como actos de encuentro colectivo.

- Instalación del espacio lúdico.
- La creación del espacio de confianza y contención.
- Mutua representación interna.
- Abandono de la serialidad.
- Intercambio de roles.
- Indiscriminación, discriminación y síntesis (producción).
- Homogeneidad en la tarea, heterogeneidad en la constitución.
- Dinamismo. Pertenencia, compromiso, finalidad específica.
Luciano

lunes, 31 de mayo de 2010

Crónica de la clase del 7 de mayo - Por Lorena Lantaño



Arte y Educación
Crónica de la clase nº 4 del día viernes 7 de mayo de 2010.
1er. Año Profesorado de Educación Primaria
Durante la clase de hoy hablamos sobre la educación informal y la transmisión de saberes que se da fuera del ámbito escolar y muchas veces de forma ocasional, aunque siempre es indispensable la intencionalidad de por medio.
El profesor nos dio un ejemplo de personas sobre zancos en una plaza, quienes también podían enseñar sobre la utilización de estos elementos a quienes se acercaran o interesaran. En estas situaciones es indispensable el contacto directo o lo que se llama experiencia sensible para llevar a cabo este proceso.
En la clase anterior el profesor nos había dado como consigna traer juegos a la clase, no sólo materializados sino aquellos también que jugábamos de pequeños sin la necesidad de ningún elemento.
Una de mis compañeras trajo “payanas” y otra el juego de mesa “Pictionary”. El profesor sugirió a algunas de nosotras que dramatizaran las diferentes situaciones de juego y que las demás observáramos sin interferir.
Esta experiencia nos llevó a hablar de los diferentes tipos de juegos, que muchos de ellos se transmiten de generación en generación y que existen diferentes maneras de jugar un mismo juego. Otros como por ejemplo los juegos de mesa requieren de la lectura de reglas que vienen con ellos para poder llevarlos a cabo.
También reconocimos que en la actualidad muchos juegos tradicionales están mediatizados, este tema salió en relación a las payanas que había traído una de mis compañeras, que para la mayoría de nosotras eran de una forma y color muy diferente a las tradicionales piedritas con las que estábamos acostumbradas a jugar.
Con el tema del juego comprendimos que es muy útil para enseñar el respeto por las reglas y a saber esperar los turnos.
La clase fue muy entretenida como siempre.

miércoles, 15 de julio de 2009

Pautas para el parcial de la materia


El proyecto pedagógico de la materia en su propuesta de evaluación prevé: “Un examen parcial al finalizar el primer cuatrimestre, consistente en una producción de presentación individual o grupal. La cátedra sólo precisará el tipo de producciones admitidas y cuáles serán los aspectos a considerar en ellas. Junto a la producción se deberá presentar un escrito que fundamente la elección de la producción y dé cuenta del registro del proceso productivo. Este escrito será exclusivamente individual.”
Las producciones podrán consistir en un/una:
Dibujo – modelado – fotonovela – afiche – pintura – escultura – escena teatral – video – poesía – cuento – historieta – juego – canción – muestra corporal – danza – también todas las combinaciones que deseen de los anteriores. (Si se les ocurre alguna otra que no figura en esta lista, consulten. El hecho de que no esté en la lista no la excluye, puede deberse sencillamente a que no se me ocurrió)
Para aportar claridad: pueden proponerse por ejemplo hacer una escena teatral que incluya música y danza; o una fotonovela que deba verse mientras se escucha una canción; o una canción que es acompañada por movimiento corporal; o una historieta con volumen; o un cuento animado; o una instalación de objetos cotidianos; o un juego en el que los espectadores participan, intervienen y producen en ese instante. A esto me refiero cuando digo todas las combinaciones que deseen. Lo importante es que ustedes crean que eso que están produciendo es artístico.



En lo que respecta a los materiales: pueden utilizar todo lo que crean que sirve a los significados que quieran comunicar. No se limiten, por favor. Si creen que a esa pintura que están pintando le vienen bien dos bolillas de acero inmensas en lugar de ojos, vale. Si creen que a esa cabeza de plastilina que están modelando le va un trozo de manguera azul saliendo de la nariz, vale. También pueden realizar una producción que esté compuesta total o parcialmente por objetos artísticos que no son propios: si toman una copia de “La Gioconda” y la visten con un guardapolvo, todos sabemos que La Gioconda es de Leonardo y el guardapolvo es de un diseñador de indumentaria, pero la combinación (intervención de objetos) es de ustedes y por lo tanto creación original.

Piensen también en el momento de la presentación, no es lo mismo un títere colgado de una soga atada en el techo, que el mismo títere puesto sobre una mesa del aula, los significados que se comunican son diferentes. Dos señoras que barren y conversan se verán distintas si están vestidas de negro, que si llevan pareos con grandes florones estampados en la tela.



En cuanto al escrito les pido que sean muy libres en el modo de hacerlo, pero que cada una en su propio estilo registre lo más pormenorizadamente que le sea posible todo el proceso de producción, diga que le pasó, que sintió, que pensó. También que pasó con los otros, con el grupo.
Sólo a modo de orientación en lo respecta a temas posibles; si lo desean pueden elegir otros:
Sentidos de la educación – El arte en la educación – Juego, arte y educación – La educación mirada desde el arte – La cultura y el arte – La sociedad y la educación – Ser artista, ser maestro – Mi cultura, mi arte, mi educación –
Al decir que pueden elegir otros, quiero decir que si ustedes dicen, por ejemplo: “Elegimos la televisión, el arte que se ve en la televisión, queríamos decir que es bueno, o que es malo, o que es bueno cuando educa para ser más libres, o que es malo cuando lo único que busca es vendernos algo. Por eso hicimos esta caja de cartón con botones y brazos y manos, que le apunta a la cabeza de este muñeco de tela con un control remoto. Y el muñeco tiene los ojos en blanco o con dos íconos publicitarios en el lugar de las pupilas.”
A pesar de que no esté en la lista así descrito, les voy a decir: esto brillante y por supuesto que vale.
Prof. Luciano M. Cristaldo